martes, 3 de abril de 2012

CAZANDO MOSCAS





El truco está en quitarle un ala o en agujerearlas a golpe de colmillo, y cuando ya te has divertido pues para adentro...


Retirada del mercado de varios medicamentos veterinarios del Laboratorio OVEJERO, S.A.

Alerta por defecto de calidad de medicamentos veterinarios nº 1v/2012: Retirada del mercado de todas las unidades distribuidas de los lotes de varios medicamentos veterinarios del Laboratorio OVEJERO, S.A.
Última actualización: 27/03/2012 
Se informa además que el laboratorio ha remitido un cronograma de las actuaciones a llevar a cabo, habiendo iniciado ya efectivamente la retirada de los medicamentos veterinarios afectados por esta alerta.


PICUDO ROJO

Los síntomas visibles en las palmeras afectadas no suelen aparecer hasta varios meses después de la colonización y, entonces, la infestación está tan avanzada que es difícil erradicarla. Aún así, algunos síntomas pueden observarse en las hojas jóvenes centrales poco desarrolladas con parte de los foliolos comidos y aspecto decaído. Además, las hojas afectadas amarillean, se marchitan y desprenden con facilidad. Cuando los daños afectan a la yema apical de la palmera, único punto de crecimiento, se produce la muerte del ejemplar.


Las palmeras se tratán siguiendo un calendario de aplicaciones continuado y se utilizarán productos autorizados por el Ministerio de Agricultura y Pesca para tal fin. Uno de estos productos es "Palmanem", de la empresa Koppert, que es producto biológico eficaz que no contamina, es respetuoso con el medio ambiente y seguro en las aplicaciones no generando ningún tipo de peligro para el hombre, las plantas ni otros animales.


En concreto, de octubre a mayo, y cada dos meses aproximadamente, se realizarán aplicaciones mediante baño al cogollo de la palmera con "Palmanem" y, de junio a septiembre, se realizarán aplicaciones mediante baño con producto químico autorizado (Imidacloprid 20%). Desde el Ayuntamiento de El Ejido señalan que «estos métodos integrados consiguen eficacias del 100% cuando se sigue un protocolo de aplicaciones continuado», según revelan los diferentes estudios realizados por los centros IFAPA de La Mojonera. Al emplear el control integrado en la lucha contra estos focos, se limita hasta el mínimo el uso de plaguicidas químicos, lo que supone un menor riesgo para la salud y permite evitar la aparición de resistencias a insecticidas por parte del picudo rojo.

EMBARAZADAS, GATOS Y TOXOPLASMA

Diario Vasco, 29/03/2012. 


“Toxoplasma gondii es un parásito tipo coccidio, por lo que necesita vivir dentro de una célula del hospedador. En el exterior se envuelve de una cápsula formando un quiste. Infecta a todas las especies de sangre caliente. En personas , se considera que el 30-40 % de la población mundial está infectada.

En gatos es una enfermedad poco frecuente. El gato es el hospedador definitivo, es decir, que el parásito puede completar su ciclo vital en esta especie. Sin embargo, es poco frecuente que los gatos presenten esta enfermedad y la mayoría de los portadores no la padecen. Cuando la padecen, la severidad depende del órgano afectado y del grado de necrosis que produce. En gatos inmunodeprimidos y gatitos puede causar neumonía, hepatopatías, pancreatitis, miocarditis y encefalitis severas. En inmunocompetentes (su sistema inmunológico está inalterado), puede causar fiebre, miosistis y enfermedad ocular (uveítis).

Dado que el gato, por ser el hospedador definitivo, es el único animal que puede eliminar el parásito en heces, es frecuente que los médicos ginecólogos adviertan a mujeres embarazadas o que pretendan estarlo sobre los potenciales peligros del contacto con los gatos.

Sin embargo, existen numerosas evidencias científicas que demuestran que el contagio a las personas por contacto con las heces es poco probable. Las personas que se infectan lo hacen normalmente por la ingestión de carne poco cocinada, ingestión de vegetales o contacto directo con suelos contaminados.

En mujeres embarazadas NO EXPUESTAS PREVIAMENTE, el parásito puede provocar abortos e importantes alteraciones en el feto, siendo mayores si la infección se ha producido antes del primer tercio de gestación.

Las mujeres que han estado expuestas previamente y han desarrollado anticuerpos están,en principio, protegidas. No obstante deben observar las medidas higiénicas descritas más adelante.

Las personas se infectan:

-Comiendo carne poco cocinada.

-Manipulando carne cruda sin guantes.

-Ingiriendo leche cruda de cabra

-Comiendo verduras frescas contaminadas no lavadas adecuadamente.

-Arenas contaminadas de jardines o patios (requiere contacto directo con la boca).

-Bebiendo agua contaminada con ooquistes esporulados del parásito.

-Ingiriendo directamente restos de heces de gatos infectados por el parásito que además estén en la fase de eliminación de estos parásitos en heces y éstos estén activados en las heces (requiere 24horas tras la deposición).

-NO SE PRODUCE tocando o acariciando al gato


Los gatos se infectan:

-Ingiriendo carnes crudas (presas cazadas) o poco cocinadas infectadas con quistes.

-bebiendo aguas no controladas ( aguas de ríos, tiestos,…)contaminadas con ooquistes esporulados.

-Durante la gestación, por diseminación transplacentaria en madres seronegativas

-Durante la lactancia.

-mediante una transfusión de sangre proveniente de otro gato con una infección activa.


Medidas a adoptar por las mujeres embarazadas:

-Comer carnes cocinadas a altas temperaturas durante 10 minutos o congelar las carnes a -20º durante dos días si se van a consumir poco hechas.

-Lavar adecuadamente las verduras siempre antes del consumo.

-Beber agua potable o de procedencia conocida o tras ser hervid/filtrada.

-Usar guantes durante labores de jardinería y al manipular carnes crudas y lavarse las manos después de la actividad.

-Limpiar las bandejas de la arena para los gatos diariamente con una paleta. Las mujeres embarazadas deberían evitar manipular la bandeja, pero si lo hacen, es recomendable que lo hagan con guantes desechadles y mascarilla. Para la desinfección de la bandeja , el mejor método es el agua hirviendo o el vapor a presión , pues los quistes del parásito son resistentes a la mayoría de desinfectantes.



Actualmente, las evidencias científicas demuestran que el contagio de toxoplasmosis de gatos a personas , incluidas mujeres gestantes y enfermos de SIDA, es altamente improbable siguiendo unas normas básicas de higiene.

La utilidad de las pruebas de sangre para testar si el gato es seropositivo o negativo son discutibles, ya que no indican si el gato está eliminando los ooquistes en ese momento y no excluye que en los gatos seronegativos, la mujer embarazada deba observar las mismas medidas preventivas descritas antes. Sin embargo, son aconsejables para tener una referencia.

Por lo tanto, es importante, valorar esta información antes de deshacerse de un gato por recomendación médica.

Consulte con su veterinario en caso de duda y de cómo se deben realizar las pruebas serológicas para los gatos.” 

lunes, 2 de abril de 2012

TERNERA CON SEIS PATAS


El granjero Andreas Knutti, de Weissenburg, poblado ubicado 30 kilómetros (19 millas) al sur de Berna, capital del país, dijo que no pudo sacrificar él mismo al animal porque ella estaba "tan llena de vida".

Un arco en su columna vertebral significa que quizá nunca se convierta en una vaca lechera normal, afirmó Knutti al diario suizo Blick en su edición del jueves.

Sin embargo, el granjero agregó que si la becerra se mantiene sana se le permitirá unirse a las otras vacas cuando sean llevadas a sus pastizales alpinos este verano.




Imagen: "Lilli", becerra con seis patas pasta en Weissenburg, Suiza, el jueves 29 de marzo de 2012

LEISHMANIOSIS HUMANA EN MADRID- BROTE FUENLABRADA

El País, 1/04/2012. El brote de leishmaniasis de Fuenlabrada, el mayor conocido hasta ahora en España, pilló desprevenidos a médicos de atención primaria y también a los hospitales de la zona. Un profesional puede llevar décadas de carrera sin haberse enfrentado nunca a un diagnóstico de esta enfermedad parasitaria que se contrae tras la picadura de un insecto, el flebotomo, que previamente ha picado a un animal infectado (llamado reservorio, y que puede ser un perro, un gat o, una liebre...). El insecto, también llamado mosca de la arena, actúa como transmisor del parásito, un protozoo del género Leishmania, que pasa a la sangre del nuevo huésped. Una cosa es conocer el mal en los perros, y otra identificar lesiones cutáneas o la fiebre y la inflamación del bazo en personas y asociarlas con la leishmaniasis, enfermedad endémica en España, pero de la que apenas se daban unas decenas de casos al año.


El brote empezó en julio de 2009, cuando se registraron los primeros síntomas. Pese a ello, ni la Comunidad de Madrid, con competencias en salud pública, ni los ayuntamientos con ciudadanos afectados (Fuenlabrada, Leganés y Getafe) habían informado hasta ahora a la población. La primera reunión con los profesionales del hospital de Fuenlabrada se produjo en abril de 2011, según relató una experta en salud pública de la Consejería de Sanidad en el simposio sobre leishmaniasis celebrado esta semana en Madrid. No se alertó a los de Getafe y Leganés. Varios expertos consultados por EL PAÍS critican la falta de información y la ausencia de protocolos para hacer frente al brote. Una encuesta entre médicos de familia reveló que la mitad de ellos no se sentían capacitados para sospechar una leishmaniasis visceral, la más grave, según una ponencia presentada en el simposio.


La Comunidad de Madrid ha tratado de restar importancia al brote. Paloma Martín, directora general de Ordenación e Inspección, ha llegado a decir que el número de casos es “estable” y que no hay “nada nuevo”. La Consejería de Sanidad se niega a hacer pública información actualizada. El último boletín epidemiológico que se puede consultar data de septiembre pasado, es decir, con seis meses de desfase en los datos. El simposio, organizado por la OMS y el Instituto de Salud Carlos III, ha paliado la falta de transparencia.


Los propios técnicos de la Consejería de Sanidad han cifrado allí en 240 los casos contabilizados hasta ahora en la zona de Fuenlabrada (201), Leganés (26) y Getafe (13). Dos de las cuatro mesas del encuentro científico estuvieron dedicadas al “brote actual” de leishmaniasis en la zona de Fuenlabrada. En toda la Comunidad de Madrid se registraron 15 casos en 2008 y otros 15 en 2009, según los resúmenes anuales de enfermedades de declaración obligatoria que elabora el Servicio de Epidemiología regional.


Paloma Martín, bajo cuya dirección están los servicios de salud pública, ha asegurado esta semana que la enfermedad está “en parámetros normales”, con “cuatro casos” en 2012, lo que atribuye al “fruto de las actuaciones coordinadas entre administraciones”. Lo cierto es que los hospitales siguen diagnosticando pacientes. El periodo de incubación de la leishmaniasis visceral es muy largo, de entre dos y seis meses de media. El periodo de actividad de los flebotomos coincide con el de calor: entre mayo y octubre. El brote estaba activo el verano pasado, y tanto los pacientes de octubre de 2011 como los de marzo de 2012 se infectaron entonces, aunque unos al principio y otros más tarde. El frío acabó con los flebotomos, que mueren en invierno.


Ahora, con el calor, empezarán a nacer otros, quizá hacia finales de abril. Nacen sanos, es decir, sin el parásito. Los insectos tienen que picar a un animal infectado —como las numerosas liebres que habitan en Bosquesur que los expertos de Sanidad han identificado como portadoras— y después picar a una persona para transmitirle la Leishmania. “Aún no sabemos qué pasará este año, y no lo sabremos hasta el otoño que viene”, explica un especialista que pide no ser citado. “Si se lograra acabar con el reservorio [los animales que actúan como huéspedes] se solucionaría el problema y volveríamos poco a poco a las cifras habituales de infección por Leishmania”, prosigue. Por tanto, está por ver si el brote está controlado, como asegura la directora general.


Los técnicos de salud pública de la Comunidad de Madrid relataron en el simposio cómo el “aumento tremendo” de casos les sorprendió. El problema se circunscribía a un área muy pequeña de Madrid, los primeros afectados residían todos en Fuenlabrada, no se trataba de personas con la inmunidad disminuida —en los años noventa, más de la mitad de los casos tenían también infección por VIH—, no habían viajado y no convivían con perros enfermos. Como el principal sospechoso y víctima de la leishmaniasis es el perro, reforzaron los análisis a los animales de la zona. No dieron resultados concluyentes: aparecieron más o menos los mismos ejemplares infectados que otros años. Los propios vecinos afectados por la enfermedad les dieron la pista al mencionar en las encuestas epidemiológicas la gran cantidad de liebres que habitan en Bosquesur. Finalmente se capturaron 138 ejemplares, de las que 40 dieron positivo en Leishmania. La Comunidad de Madrid ha sacrificado las liebres parasitadas, aunque no ha precisado cuántas.


El jefe del programa de leishmaniasis de la OMS, Jorge Alvar, aseguró durante el simposio, del que fue coordinador, que pese a que “la liebre es el eslabón que pone el parásito en contacto con el humano”, al flebotomo habría que ir a buscarlo a las madrigueras de los conejos de la zona. La liebre vive al aire libre, mientras que estos insectos prefieren ambientes húmedos y oscuros como las madrigueras, los vertederos, las grietas profundas en el terreno... “La campaña de desinsectación es correcta, pero a largo plazo habría que reducir los criaderos de flebotomos en las madrigueras de los conejos, bien con el rociamiento selectivo o por destrucción”, añadió.


El brote de Fuenlabrada no ha dejado fallecidos por el momento. De los dos tipos de leishmaniasis, la cutánea y la visceral, y esta última, que afecta a órganos como el bazo y el hígado, puede ser mortal sin tratamiento. Se calcula que más de 50.000 personas mueren cada año en el mundo por esta enfermedad. También en España “sigue muriendo gente por Leishmania”, tal y como aseguró una experta del Centro Nacional de Epidemiología, Luisa Sánchez, durante el simposio. Fueron 13 personas en 2000 y ocho en 2007, el último año del que dio datos. La estancia media en el hospital de los afectados fue de 16,5 días, según los registros.


Los afectados en el brote de Fuenlabrada han sido personas de todas las edades. La leishmaniasis visceral ha afectado a niños de tres meses y a ancianos de 95. Se han dado ocho casos en menores de un año. En cambio, la cutánea ha afectado más a los adultos.

LEISHMANIOSIS FELINA

 http://gallery.mailchimp.com/7985be355935be3bb9166782c/files/ar137_leishmaniosis.pdf