jueves, 17 de noviembre de 2011

Especies invasoras:

La fauna invasora ha acabado instalándose en nuestro país tras ser introducida de forma intencionada por caza y pesca deportiva, o explotación comercial. Otras especies han llegado de forma no intencionada debido al trasiego de mercancías y personas en diferentes medios de transportes (como polizón, incrustante o en aguas de lastre), según explican a ABC fuentes del Grupo Especialista en Invasiones Biológicas (GEIB).

Desde el GEIB hacen además hincapié en que la prevención es la mejor arma para luchar contra este problema. Para ello, insisten, hay que concienciar a la Administración, los diferentes sectores empresariales y el público en general.

Por ello, y por la presión de organizaciones ecologistas, el Gobierno ha llegado a la aprobación de un catálogo de especies exóticas invasoras, que el Consejo de Ministros anunció el pasado viernes. En él se incluyen 136 especies «mortíferas» como el mosquito tigre, el picudo rojo, la avispa asiática, el perejil gigante, la codorniz japonesa, el amor de hombre o el mejillón cebra en entre otros.


La colonia invasora de mapaches americanos trae de cabeza a los trabajadores del Parque Regional del Sureste. La presencia de este animal es también fruto de la moda que los convirtió en animales de compañía. Ahora campan a sus anchas en este parque madrileño y representan una amenaza para la flora autóctona. El riesgo puede ir más allá. «¿Qué pasará si el mapache llega a Sierra Morena donde se encuentra el lince ibérico», se preguntaba el autor de «Invasores» en el último seminario SIPMA.
 

Uno de los casos más llamativos es el de la culebra real californiana, dueña y señora de poblados canarios como San Roque-La Solana o Telde, entre otros. Este reptil empezó a acampar a sus anchas en territorio canario a finales de los 90, en pleno apogeo de la moda de la mascota exótica. Quienes se cansaron de tenerla en casa, la soltaron en el campo. La culebra real california tiene una gran facilidad para reproducirse y de ahí el principio del problema. Hoy, la población de culebras es tan grande que la UE se ha visto obligada a aplicar un proyecto LIFE para su erradicación desde el pasado 1 de septiembre. El principal problema reside en que se alimenta de reptiles endémicos como lisa o el lagarto.

Otro «bichito simpático» que está causando estragos, en este caso en el río Ebro, es el mejillón cebra, procedente de los mares Negro y Caspio. Su presencia, procedente de una embarcación cargada de larvas, fue detectada por primera vez en el Ebro en agosto de 2011, según un informe de Ecologistas en Acción. En 2005, se encontró a este molusco en el río Júcar.

La colonización en ambos ríos es devastadora. «La acumulación de miles y miles de valvas de especimenes muertos de mejillón cebra modifica el sustrato de los fondos de los ríos (...) ya que al cubrir el lecho de los ríos impide la presencia de otras pequeñas especies que sirven de alimento a los peces», según detalla el estudio de Ecologistas en Acción. Las pérdidas económicas que conlleva la plaga son, también, millonarias.


Otras especies que ya consideramos casi autóctonos, como los gatos asilvestrados, procederían realmente de África y suponene una amenaza para el 8% de aves, mamiferos y reptiles, según un estudio del CSIC. Los gatos asilvestrados son «una de las especies invasoras más perniciosas para las comunidades de vertebrados en islas», asegura el investigador del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología del CSIC, Manuel Nogales. A lo largo de la historia, su acción en entornos insulares ha contribuido a la extinción de, al menos, el 14% de los vertebrados extintos.


El picudo rojo, un escarabajo originario del Asia tropical, se ha extendido en España y otros países debido al transporte de mercancías internacional. El insecto se ha instalado ya en diferentes comunidades y supone una amenaza para las palmeras ya que la larva perfora galerías de más de un metro de longitud en los troncos. La plaga se originó en nuestro país en 1994 y hasta ahora no se ha encontrado la solución definitiva para erradicarla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario